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SOCIEDAD DE LA CIENCIA CRISTIANA EN ALHAURÍN EL GRANDE
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¿Qué pretendemos? |
¿Donde estamos? |
| ¿Quienes somos? Un grupo de cristianos que, asociados a la llamada Iglesia Madre que tiene su sede física en Boston (Massachusetts), intentan vivir según el mensaje del Cristo, hecho palabra y práctica en la existencia de Jesús de Nazaret. Restaurar la curación cristiana como la enseñó y ejerció el Maestro pretende ser una de sus notas distintivas. Se llama "de la Ciencia Cristiana" porque se considera que lo más importante es el conocimiento que el Cristo viene a darnos acerca del Padre para que tengamos vida eterna. Las curaciones sólo prueban que el mensaje pregonado por Jesús es la Verdad manifestada, como se desprende de su respuesta a los enviados por el Bautista para preguntar acerca de si él era el "esperado". La Ciencia Cristiana o conocimiento del Cristo, que empapa las páginas de la Biblia es el objeto del libro de texto escrito por Mary Baker Eddy titulado "Ciencia y Salud con clave de las Escrituras" Para ellos "La Ley de Dios se resume en tres palabras: 'YO SOY TODO' ; y esta ley siempre está presente para rechazar cualquier pretensión de otra ley" como escribió la Sra. Eddy en su librito "No y Sí". Esa declaración de la Totalidad de Dios, el Amor, no contradice sino que concuerda y se aclaran maravillosamente con las palabras del Maestro: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas". |
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Nuestro Ideario 1. Como adherentes de la Verdad, aceptamos la Palabra inspirada de la Biblia como nuestra guía suficiente hacia la Vida eterna. 2. Reconocemos y adoramos a un solo Dios supremo e infinito. Reconocemos a Su Hijo, Cristo único; al Espíritu Santo o Consolados divino; y al hombre a imagen y semejanza de Dios. 3. Reconocemos el perdón del pecado, por Dios en la destrucción del pecado y en la comprensión espiritual que echa fuera al mal como irreal. Pero la creencia en el pecado es castigada mientras dure la creencia. 4. Reconocemos que la expiación de Jesús es la evidencia del Amor divino y eficaz, que revela la unidad del hombre con Dios por medio de Cristo Jesús, el Mostrador del camino; y reconocemos que el hombre se salva mediante el Cristo, mediante la Verdad, la Vida y el Amor como los demostró el Profeta de Galilea al sanar a los enfermos y al vencer al pecado y a la muerte. 5. Reconocemos que la crucifixión de Jesús y su resurrección sirvieron para elevar la fe a la comprensión de la Vida eterna, como también de la totalidad del Alma, el Espíritu, y la nada de la materia. 6. Y solemnemente prometemos velar, y orar por que haya en nosotros aquella Mente que hubo también en Cristo Jesús; hacer con los demás lo que quisiéramos que ellos hicieren con nosotros; y ser misericordiosos, justos y puros. |